miércoles, 31 de marzo de 2010

Llegó un 29 de marzo del 2010



Era un soleado domingo de marzo, luego de compartir un delicioso almuerzo en el Bolivariano con mis papis y mi amorcito; esperamos que diera la medianoche para ir a la Clinica San Felipe. A esa hora debía ingresar para poder descansar y que me preparen para la cesárea que seria a la mañana siguiente, 7 am.

La noche se paso muy rápido y de pronto ya estaba en plena sala de operaciones sufriendo la dolorosísima epidural... tenia miedo de moverme y era muy difícil no hacerlo... esos segundo se me hicieron interminables, pero solo me concentraba en pensar que todo ese sacrificio serviría para que mi pequeñin llegue lo antes posible... Cuando por fin termino el anestesiólogo, solo sentía que se me iban adormeciendo las piernas y que había mucha gente en la sala conversando de temas personales sin percatarse que en esa camilla había una mujer ansiosa por ser madre y ver aquel angelito que llevaba meses formándose lentamente dentro suyo.

Luego de la anestesia pudo entrar mi amorcito con filmadora en mano, pero casi todo el tiempo estuvo sentado a mi lado y solo recuerdo que cogía muy fuerte su mano mientras esperaba el momento en que naciera nuestro bebe. Hasta que llego el momento, la doctora le aviso para que filme mientras sacaban al bebe y cortaban su cordón umbilical, en ese momento solté su mano y no puedo negar que ya había empezado a llorar desde que empezó la operación, pero no por dolor sino por la emoción inmensa que sentía de pensar que solo era cuestión de minutos y escucharía el primer llanto de mi bebe.

Y así fue, cuando mi bebe grito las lágrimas eran incontenibles en mis ojos, todo fue muy rápido, recuerdo que lo pusieron cerca a mi cara para que pueda verlo y Víctor también se acerco, mire el rostro de ambos y ya no tuve tiempo de contemplar mas la escena perfecta, juntos por fin los tres, pues rápidamente se lo llevaron para hacerle su control de nacimiento.

Yo no paraba de llorar y luego todo es borroso en mi memoria, terminaron la operación y me sacaron de la sala de operaciones, vagamente recuerdo haber visto el rostro de alegría de mis padres que esperaban fuera. Inmediatamente después pase a la sala de recuperación por casi dos horas, dormía por ratos pero no dejaba de ver el reloj esperando que los minutos pasen rapidísimo para que me lleven a mi habitación y pueda ver al bebe.

Cuando por fin me llevaron a la habitación lamentablemente solo pude ver a mi bebe dos veces durante el día y una tercera en la noche pero solo por tanta insistencia mía, en realidad diría que lo logre después de renegar con las enfermeras. Estaba molesta porque insistían en que descanse pero no entendían que lo único que yo quería era ver a mi bebe, ese ser pequeñito que espere tanto tiempo y que ahora tan solo estaba al otro lado de la habitación.

También recuerdo que ese día entero me la pase muy triste pues mi bebe nació con un problema en su pie -Pie Bot- algo que afortunadamente tiene solución pero que ese día no lograba entender y no habia palabra de aliento que me consolara. Pero no me permití llorar otro día mas, al día siguiente comprendí que debía ser fuerte y enfrentar la situación y no compadecerme de la misma. Por eso mismo tomamos acciones inmediatas y nos pusimos en contacto con los especialistas para corregir el problema del bebe desde el primer momento.


Todo esto paso en menos de 24 horas, pero se dio un giro de 180º en nuestras vidas... desde este día nada es igual, cada día es especial.

1 comentario:

  1. Que emocionante releer esto que escribi ya hace un par de años, y pensar que este fin de semana que paso me entere que estoy esperando nuevamente otro bebe, ya quiero que sea el dia del parto para sentir nuevamente tan hermosos momentos. Aunque mejor no me pongo tan ansiosa porque quiza sea el ultimo embarazo y quiero disfrutar cada momento porque despues de la primera experiencia aprendi que el tiempo pasa muy rápido y hoy mi primer angelito ya está por cumplir 2 añitos.

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