jueves, 21 de octubre de 2010

La aventura de la alimentación de Antoine



En realidad pensé que cuando empezara a comer sería mas fácil y ya no tendría que estar cargando con mi extractor de leche al trabajo y robándole unos minutos a mi hora de almuerzo para poder reunir la leche de Antoine. También pensé que ya no tendría que estar complicándome cada vez que tenía que amamantar a Antoine y estabamos fuera de casa. Pero resulto todo lo contrario. Era bastante práctico simplemente desabrocharme el brasier y darle su leche cuando tenía hambre, ahora tengo que andar con termo, biberones, y leche cada vez que nuestra salida involucra su hora de comer. Y tengo que calcular bien en que momento prepararla para que se vaya enfriando (porque solo llevo agua caliente, sino sería realmente un ekeko) hasta el momento en que tiene hambre.

Y ni que decir ahora que ya come solidos, es un verdadero pacman, antes cada 3 horas le daba leche de pecho y listo. Ahora no, empieza el día con su única leche de pecho del día, porque lamentablemente no se que pasó pero desde que cumplió 6 meses, ya no hay mas leche de pecho, y la extraño porque se lo bien que le hace al bebe, aunque lo único que es un alivio ya no tener que estar sacándome la leche en el trabajo.

Bueno, les contaba, que en la madrugada a eso de las 4 o algo mas ya empieza a reclamar un poco de leche y por suerte se conforma con lo poco que mis pechos aún producen porque si sería un suplicio ir a preparar un biberon a esa hora, se imaginan?. En fin, luego antes de irme a trabajar toma su primer biberón, la cantidad dependerá de su estado de ánimo o de si desocupó o no el estómago a primera hora. Luego cada 3 horas o menos ya está comiendo algo. A media mañana su agua de frutas para el estreñimiento, su granadilla o pronto una compota de frutas. Luego viene en menos de 3 horas la hora del almuerzo, las famosas papillas, que empezaron siendo exclusivas de un tipo de verdura (camote, zapallo...) pero ahora son unas cremas de verduras y su caldito en su biberon y claro un poco de leche para completar su hambre. De estas cosas se encarga su nana durante la semana, pero el fin de semana la "esclava" de su alimentación soy yo.
Luego, ni bien llego del trabajo ya tengo que prepararle su biberon, y sin que me de cuenta ya pasaron mas de 2 horas y tengo que darle su compota de frutas secas porque sino el pobre puja y parece un semáforo de rojo a blanco cada vez que quiere defecar. Simultánemante toma otro biberon pero esta vez reforzado con su Nestum... y de pronto en un par de horas y media mas ya tengo que estar preparandole el último biberon que suele reclamarlo pasadas las 9pm para poder quedarse dormido.

Realmente es increíble la frecuencia con que se llena y vacía su estómago, pero es muy divertido cada día tener que implementar algo en la vida de este pequeñito y por ende en nuestras vidas también. Y claro que lo mas importante de todo es que está muy saludable!




No hay comentarios:

Publicar un comentario