lunes, 11 de octubre de 2010

Medio añito de vida

Es sorprendente todos los aprendizajes y logros que nuestro pequeño viene logrando en estas dos semanas desde que tiene 6 mesecitos. Se ha vuelto muy hábil con su dedo pulgar e índice, la famosa prensión de pinza, cada vez que tiene entre manos alguna prenda de vestir, un juguete, su babero o alguna babita, busca la etiqueta y la coge con sus pequeños deditos, aunque claro está que luego de unos segundos de analizarla se la lleva a la boca como suele hacer con todo lo que llega a sus manos. Eso si es inevitable, aunque resulta muy graciosa la cara de desagrado que pone cuando lo que se lleva a la boca no es tan suave o "masticable" como esperaba, sino por el contrario es algo rugoso o bastante grande y duro que le resulta incómodo meterse a la boca.
En nuestra visita a Lima cuando acababa de cumplir 6 meses, aprendió muchas cosas nuevas... desde comer su primera papilla con la ayuda de su abuelito hasta hacer travesuras como sus soplidos haciendo sonidos con la boca e hinchando sus mejillas hasta ponerse colorado, y esto también gracias a su abuelito.
Lo de las papillas es toda una historia, el primer dia emocionados con su papilla de papa y su caldito, pero no le gusto para nada. Ponía todo tipo de caras pese a que sí abria la boca, pero cuando lo saboreaba lo dejaba caer por un lado de la boca y había que limpiarselo. Al segundo día probamos con papilla de camote y lo saboreo mas y ya no le daban las arcadas que el día anterior sí le dieron, pero igual no deglutía... siempre abría la boquita pero al rato dejaba caer lo que saboreaba. Aunque esta vez su abuelo me sugirió le dé el caldo siquiera en biberón para que se acostumbre al sabor, y así fue, se lo tomo todito. Finalmente el tercer día fue un éxito, comió toda su papilla de camote y tomo su caldito... claro está que cuando a la siguiente semana tocó cambiar de papilla la historia se repitió, pero ni modo, hasta que se acostumbre a cada sabor nuevo.
Además ya desde una semana antes de que cumpla 6 meses, un día conversando por Skype con los abuelos (Cajamarca-Lima) Antoine se dio un impulso claro como queriendo pasar de la posición de recostado a sentado, pero como aún no tiene dominio de su cuerpo terminó de lado sobre la cama, fue muy gracioso, inténtó hacerlo una vez mas pero ya estaba cansado y no lo consiguió. Desde entonces, debemos tener mucho cuidado porque suele impulsarse y terminar boca abajo renegando porque no puede ponerse nuevamente a su posición original.
Además, ahora con la visita de su abuelita a Cajamarca, tiene opción de jugar con ella y la pelota en su nueva alfombra de colores, y ya aprendió a lanzar tímidamente la pelota con las manos (la suelta y deja caer como si tuviera la intencionalidad de pasartela) y darle una patadita si lo sostienes de pie y le das opción a que mueva su pie para patearla.
Realmente todo lo que ha logrado en estas dos semanas es asombroso, pues antes cada cosa nueva que hacía era espaciadamente en el tiempo, pero ahora debemos estar atentos porque siempre nos sorprende con algo nuevo. Incluso con los pataletas, porque ahora cuando no le agrada algo reniega y llora con mucho esfuerzo hasta que se le haga caso... esto no es otra cosa que una pataleta, que como buena madre psicóloga trato de controlar en él pero no es fácil.
Igual es muy divertido y encantador ser madre, agota sobremanera, pero siempre los pro son superiores a los contra... cuales son los contra? No dormir plácidamente toda la noche, sentir dolor cuando toma leche de tu pezón herido, cargarlo por tiempos prolongados aunque la espalda sientas que se te parte en dos, terminar embarrada y frustrada cuando después de prepararle la papilla por casi una hora él simplemente decide no comerla, y así podría seguir enumerando cosas pero que realmente terminan siendo anécdotas en esta vida de padres.

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